El informe no arranca con la opinión. Arranca con lo que se puede chequear: un número, una fecha, un hecho.
“Esta semana se atrasó la entrega” es más útil si decís cuánto y respecto de qué. “La entrega del jueves pasó al lunes: tres días.”
En un párrafo tuyo, subrayá el dato. Si no hay ninguno, el párrafo todavía es un comentario.